Esta mañana me desperté temprano, llevaba todos mis documentos en regla, los 50 dólares, el sobre prepagado, las cuatro fotos, el pasaporte aún válido, etc, etc
Estacioné mi carro y apenas llegue veo una ordenada fila en el lobby del edificio del Banco Industrial, por la pinta de las personas deduje que era la fila para entrar al consulado, en efecto, fue asi.
Ingreso a la fila y todo bien, típico de algunos, unos intentaron ingresar al consulado sin hacer la fila, otros se “hacían los locos”, pero los guardias de seguridad muy atentos les indicaban donde quedaba el final de la fila.
Finalmente llegan las 9am, luego de que los guardias de seguridad hablaran el dialecto policial a través de sus radios tipo “walkie-talkie”, nos “gritaron” que debiamos prepararnos para entrar al consulado, que permanecieramos en orden y apagaramos los celulares.
Nuevamente hubo algunos que se quisieron aprovechar del agite para intentar “colearse”, pero nada, todos colectivamente les dijimos que fueran para su lugar.
Tomamos unos numeritos, para ser llamados, mientras algunos nos sentamos, la mayoría se dirigió a la ventanilla de información a pedir planillas y aclarar dudas; mientras espero, una languida muchacha de repente alza la voz, aparentemente ella esta tratando de obtener un pasaporte para su hija o algo asi, en fin, lo que me causo curiosidad es que ella exclamó, con cierto tono de reclamo y alturismo:
¡Pero yo tengo pasaporte americano* !
El funcionario le dijo, con igual de rudeza:
¡Ud. se encuentra en el Consulado General de la República Bolivariana de Venezuela en Miami, por lo que será considerada como Venezolana, no como Americana!
Perro, no fue conmigo y me dolió, aunque creo que ella quizás fue culpable de esa reacción por la forma inicial como ella trató al funcionario.
Finalmente llaman mi número, me acerco a la taquilla, entrego todos los recaudos, una funcionaria, bastante amable y atenta me dice: “te falta una copia de la planilla P-1″, coño me jodi, pense para mis adentros, afortunadamente, hay una copiadora en pleno consulado, por lo que saque mi copia y procedí a entregar todo. La funcionaria me dice que mi pasaporte llegará en un lapso no mayor de 10 días hábiles, nada mal pense. Amablemente le agradecí por su tiempo
En general fue una experiencia agradable, profesional y eficiente y no hubo sorpresas, bueno, si hubo, los 8 dólares de estacionamiento que me cobraron por 1 hora y 6 minutos.
* Usar el calificativo de Americano para hacer notar que algo es gringo es un aberración, es NORTE-Americano Estado Unidense, America va desde Canada hasta Argentina, es decir que TODOS somos Americanos.
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